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Comparecencia del presidente de la Audiencia de Cuentas de Canarias, Pedro Pacheco, en el Parlamento de Canarias

Lunes, 4/10/2021

El presidente de la Audiencia de Cuentas de Canarias, ha  presentado, hoy,   en la Comisión de Presupuestos y Hacienda del Parlamento, el Informe de Fiscalización de la gestión de residuos realizada por los Cabildos Insulares, ejercicios 2018-2019 aprobado por unanimidad por el Pleno de la Audiencia de Cuentas de Canarias celebrado en su sesión de 16 de junio de 2021.

Se adjunta resumen del informe de fiscalización.

Para más información:

http://www.acuentascanarias.org/MINTERNA/EXPEDIENTESFISC/PA2019/1019/Informe.pdf

RESUMEN

Informe de Fiscalización de la gestión de los residuos realizada por los Cabildos Insulares, ejercicios 2018-2019

Esta fiscalización de la gestión de los residuos realizada por los cabildos insulares, correspondiente a los ejercicios 2018-2019 fue aprobada por la Audiencia de Cuentas de Canarias, en la sesión celebrada el día 16 de junio de 2021.

OBJETIVO

Se trata de una  fiscalización operativa cuyo objetivo es comprobar  si los cabildos insulares están gestionando adecuadamente los residuos de su competencia, de forma eficaz, eficiente y económica.

METODOLOGÍA

La metodología empleada para realizar la presente fiscalización es la utilizada por el Tribunal de Cuentas Europeo,  que implica un enfoque basado en los resultados, que consiste en evaluar los resultados obtenidos por las entidades en la gestión de residuos en relación con la eficacia, la eficiencia y la economía. No obstante, como los objetivos fijados no han sido, en general, alcanzados, se ha ampliado la revisión hacia el análisis de los procesos, para determinar las causas de estos resultados deficientes.

ALCANCE

En cuanto al alcance de la fiscalización, cabe indicar que el subjetivo, abarcó los siete cabildos insulares, así como sus correspondientes entidades dependientes, en la medida en que participaron en la gestión de los residuos. El alcance objetivo comprendió la gestión de los residuos sobre los cuales los cabildos insulares tienen competencias.

En cuanto a las limitaciones al alcance hay que señalar que la heterogeneidad en la gestión de los residuos en las Islas Canarias, tanto por las competencias en recogida y tratamiento, como por el tipo de residuos y los procesos aplicados a los mismos, que ha impedido la adecuada comparación de la información de los diferentes cabildos insulares, así como la ausencia de contabilidad de costes en dichos cabildos , que ha imposibilitado el análisis de los costes por procesos, y por ende  realizar un estudio de eficiencia y economía de los cabildos insulares.

CONCLUSIONES

De conformidad con el objetivo y alcance fijados en el informe las conclusiones más relevantes que se han obtenido se pueden concretar en las que se señalan a continuación:

Se ha comprobado la existencia de un escaso control por parte de los cabildos insulares sobre la información relativa a la gestión de residuos (entradas y salidas en los complejos ambientales y puntos limpios), que otorga a la información aportada una escasa fiabilidad.

Los cabildos insulares no disponen de estrategias y/o políticas de prevención y de gestión de residuos, a excepción de Gran Canaria.

Los cabildos insulares no cuentan con programas de prevención de residuos, a excepción de La Palma que lo tiene integrado en su Plan Insular de Residuos en vigor.

Los cabildos insulares no disponen de planes insulares de gestión en vigor, a excepción de Tenerife y La Palma.

Los cabildos insulares no han definido objetivos, no han establecido indicadores para el seguimiento de dicha gestión y no efectúan evaluaciones periódicas de la misma.

En Canarias no existe un modelo territorial de gestión de los residuos, ya que la Ley de residuos de Canarias se limita a establecer las instalaciones que debe disponer cada isla para la gestión de los residuos, aunque sin indicar su número, sus características, el modelo de financiación de dichas infraestructuras, ni contempla mecanismos de coordinación entre los Cabildos Insulares y el Gobierno de Canarias.

La gestión de los residuos en Canarias es heterogénea, ya que hay diferencias entre las islas en cuanto a las competencias del sistema de recogida y tratamiento de los residuos, así como al tipo de residuos y tratamientos que reciben en los complejos ambientales.

Los cabildos insulares no cuentan con las infraestructuras necesarias y adecuadas para el tratamiento eficaz de los residuos.

Los cabildos insulares, con carácter general, no han realizado acciones de prevención, salvo las actividades y campañas de información y sensibilización, que sirven de apoyo a la prevención, orientadas hacia la separación en origen de los residuos en centros escolares, de formación, visitas a complejos ambientales, etc.

La gestión de los residuos por parte de los cabildos insulares no ha sido eficaz, ya que no se ha alcanzado la mayoría de los objetivos establecidos en la normativa europea y estatal.

No reciben tratamiento previo el 30,4 % en 2018 y el 29,9 % en 2019 de los residuos destinados a operaciones de eliminación, un porcentaje elevado cuando la normativa establece que sólo podrán depositarse en vertedero los residuos que hayan sido objeto de algún tratamiento previo, salvo aquellos cuyo tratamiento sea inviable o no contribuyan a la reducción de residuos o los peligros para la salud humana o el medio ambiente.

En Canarias no se ha implantado la recogida separada de materia orgánica, excepto en La Palma y en Gran Canaria, en tres municipios en ambas islas, situándose aún muy lejos del objetivo establecido en la Directiva europea de garantizar que, a más tardar el 31 de diciembre de 2023, los bio-residuos se separen y reciclen en origen, o bien se recojan de forma separada y no se mezclen con otro tipo de residuos.

En Canarias, la media de residuos destinados a valorización ascienden al 11,4 % en 2018 y 11,9 % en 2019 del total de residuos domésticos, muy lejos del objetivo fijado por la normativa de alcanzar antes de 2020, como mínimo el 50 %.

Del total de residuos de envases ligeros recogidos en Canarias, más del 50 % (53,3 % en 2018 y 50,5 % en 2019) se extraen de los residuos mezclados, lo que demuestra que no se están separando adecuadamente los residuos y que queda mucho por hacer por parte de los cabildos insulares en materia de información, formación y concienciación a la ciudadanía.

La ausencia de determinados datos sobre los costes del servicio (personal, dotación a la amortización del inmovilizado, costes indirectos), la heterogeneidad en la gestión, así como la no disposición de datos de otros territorios, ha impedido realizar un adecuado análisis de eficiencia y economía.

Se constatan importantes diferencias de costes y de ingresos entre los cabildos insulares, pero en ningún caso los ingresos obtenidos por la gestión de residuos han cubierto los costes de dicha gestión, obteniéndose una cobertura media de 83,6 % en 2018 y del 74 % en 2019.

RECOMENDACIONES

Así, de conformidad con las conclusiones obtenidas, las recomendaciones que esta Audiencia de Cuentas de Canarias propone realizar para contribuir a mejorar la gestión económico-financiera  de los cabildos, incluidos en el alcance subjetivo de la fiscalización, se concretan en las siguientes:

Se recomienda a los cabildos insulares la elaboración de una Estrategia insular para la prevención y gestión de los residuos en su respectivo territorio insular, que establezca los objetivos estratégicos a lograr con esta política en los próximos años, los instrumentos a utilizar para alcanzarlos y los mecanismos de coordinación con los ayuntamientos.

Con el fin de reducir los impactos adversos que sobre la salud humana y el medio ambiente generan los residuos producidos, se recomienda a los cabildos insulares, a excepción del  Cabildo de La Palma, la elaboración de un programa para la prevención de los residuos en sus respectivos ámbitos territoriales.

Se recomienda a los cabildos insulares la emisión, y publicación en la Web de cada Institución, de un informe anual sobre la gestión de los residuos que permita a la ciudadanía conocer información detallada de la misma, así como, en qué grado se están alcanzado los objetivos marcados.